miércoles, febrero 22, 2017

Qué solos se quedan los muertos
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con las manos frías
y la tela gris cubriendo sus ojos.
Qué solos quedamos
cuando el frío de sus frías manos
vibra en el aire silencioso
y nos atraviesa con su dolor agudo.
Qué soledad la de sentir que no volverán
sus risas
sus llantos
su ira
su dolor.
Qué soledad,
qué vacío infinito
lleno de soledad
y nostalgia.
Y en medio de la noche,
el desasosiego de sentir de cerca
aquella voz
aquel olor
el tacto tibio de una piel hecha pergamino.
Qué solos quedamos
los muertos
y nosotros.


domingo, mayo 08, 2016

Escribo aquí de año en año,
de mayo en mayo,
con alguna recaída en invierno.
Este espacio se me queda ancho,
con la holgura
del traje postizo de un muerto.
Me asomo a su vacío
casi con el mismo pavor
con que me asomaría a mi propio ataúd,
y rebusco entre líneas
pedazos de vida
perdidos en los bolsillos.
Dejo naftalina
y rosas marchitas
con la esperanza
de no acabar
podrido.
De mayo en mayo,
me asomo a este féretro
y descubro mis reliquias.

domingo, mayo 24, 2015


Todas las noches antes de dormir me subo a un tren y pienso que voy a conducir por antiguas vías perdidas, cerradas al tráfico. En los minutos de tránsito entre el sueño y la vigilia, imagino curvas, puentes y túneles, y trazo un recorrido casi milimétrico y un poco enfermizo por los mapas de una geografía extinta. A veces, ese viaje continúa en el sueño real, lo que dota de lógica y sentido a todo aquello que empezó siendo una ficción. Sueño a veces que llevo un mercancías por una áspera ruta entre montañas, y otras veces tengo que doblar turnos para que miles de viajeros no se queden en tierra. Seguro que todo esto tiene su razón de ser, seguro que busco en sueños los caminos que se me ocultan durante el día. Sin embargo, lejos de sentirme angustiado, me encanta recordar esas noches de kilómetros sin fin, de traviesas rotas, de carriles oxidados, de olor a creosota, de estaciones con cristales rotos; esas noches de postes carcomidos y aisladores rotos, de piñas de carbón junto a garitas desvencijadas, de postes kilométricos hundidos entre zarzas, de restos amarillos de telefonemas. 
Al levantarme trazo una nueva línea en el mapa imaginario de los sueños; cada día quedan menos destinos por recorrer, pero sé que siempre hallaré un tren dispuesto para mí, un tren sin destino pero con esperanza.

lunes, abril 06, 2015


Es fácil creer
que es primavera
si dejas que tus ojos
conquisten la razón.

Es fácil sobreponerse al invierno
cuando el viento muda sus olores,
cuando la lluvia canta y la tierra es flor.

Es fácil que te engañen los sentidos
y pienses que con los rigores del invierno esquivo
se marchó aquel temor.

No podrás, sin embargo, tener la certeza
de que ahora brilla solo para ti ese sol,

No sabrás a ciencia cierta
si no es un espejismo, un error.

Cuando levantes la boca de la tierra
tal vez sólo halles de nuevo dolor.


lunes, noviembre 11, 2013

wind


Un sonido llega inesperado,
mas ya se añoraba
su presencia.
El tableteo furioso,
la vehemencia.
Sabor de hojas secas
y tierra húmeda.
Olor gris.
En las ventanas se asoma
la ira del tiempo,
el golpe profundo de las noches
sin sueños.
Pasa volando un alma
que perdió el rumbo;
en su estela, prendidos,
recuerdos de los vivos.
Ese sonido gris, ese ruido seco,
ese recuerdo agrio de hojas y tierra
se llevan consigo los restos
de una memoria vieja.
El viento deshoja
una calavera yerta.

domingo, febrero 17, 2013


Sic transit

En los recodos de un tiempo
vacío.
En la turba de unos días
pasados.
En el umbrío malestar de las horas
muertas.
En la cálida podredumbre del almanaque
caduco.
En los somnolientos quejidos de atardeceres
rotos.
En el añejo despertar de mil noches
frías.

Búscame allí
en el envés de lo que fuimos.

viernes, marzo 16, 2012

Tendrás un lugar,
una hora y un sol.
En la esquina de tu juventud
hallarás el brillo que acecha
tu mirada.
En el incierto rincón de los años
que esperan tu entrega,
unos ojos se mirarán en los tuyos.
Volverás la vista atrás
en un gesto inseguro.
Mas el trazo de los días
marcará el destino
siempre adelante.
Tendrás un tibio lugar,
una cálida hora
y un luminoso sol.


Imagen: 'eye